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Trastorno por atracón

¿Qué es?

El trastorno por atracón es un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por episodios recurrentes en los que una persona consume una cantidad de alimentos considerablemente mayor de lo que sería habitual en circunstancias similares y experimenta una sensación de pérdida de control durante el episodio.


Los atracones generan malestar significativo y pueden estar acompañados de vergüenza, culpa, angustia o la necesidad de ocultar lo ocurrido.
A diferencia de la bulimia nerviosa, después de los episodios no aparecen regularmente conductas compensatorias como vómitos autoinducidos, uso inadecuado de laxantes, ayuno o ejercicio compensatorio.


Un atracón no es simplemente comer mucho.
Comer más de lo habitual durante una celebración, disfrutar una comida abundante o sentir que un día “comimos de más” no constituye por sí mismo un episodio de atracón. La pérdida de control es una característica central.

¿Cómo lo define el DSM-5-TR?

1. Episodios recurrentes de atracón

Se caracteriza por la ingesta en un periodo determinado de una cantidad de alimentos que es claramente superior a la que la mayoría de las personas ingeriría en un periodo de tiempo similar y en circunstancias parecidas, junto con una sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante el episodio.

2. Durante los episodios pueden aparecer determinadas experiencias

Comer mucho más rápido de lo habitual, comer hasta sentirse desagradablemente lleno, comer grandes cantidades de alimentos cuando no se siente hambre física, comer a solas debido a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere, y sentirse luego a disgusto con uno mismo, deprimido o muy avergonzado. Para el diagnóstico deben aparecer al menos tres de estas características.

3. Los episodios generan malestar significativo

Existe un malestar intenso respecto a los atracones. No se trata simplemente de una preferencia por comer mucho, sino de una experiencia que causa angustia y sufrimiento a la persona.

4. Existe un patrón recurrente

Los atracones se producen, de promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses. Es importante recordar que estos son criterios diagnósticos para profesionales, pero no una frontera sobre quién merece recibir ayuda u orientación.

5. No existe compensación regular

El atracón no se asocia a la presencia recurrente de un comportamiento compensatorio inapropiado (como la purga) y no se produce exclusivamente en el curso de la bulimia nerviosa o la anorexia nerviosa.

Atracón no es lo mismo que “comer en exceso”

Comer más de lo habitual durante una celebración, disfrutar de una comida abundante o sentir que un día “comimos de más” no constituye por sí mismo un episodio de atracón. La distinción es fundamental para entender la experiencia de quienes atraviesan este trastorno.

Mientras que el “comer en exceso” suele ser una respuesta a situaciones sociales o al placer de la comida, el atracón está profundamente ligado a la desconexión y la pérdida de control. En estos episodios, no existe una elección consciente de seguir comiendo; hay una sensación de que no se puede parar, a menudo acompañada de una rapidez inusual y un aturdimiento emocional.

La relación con las emociones es el núcleo: el atracón suele aparecer como una forma, aunque dolorosa, de lidiar con malestares profundos, ansiedad o restricciones previas. Por tanto, juzgarlo simplemente como un “exceso de comida” invisibiliza el sufrimiento psicológico y la urgencia de una mirada compasiva hacia la salud mental.

No toda experiencia de comer más de lo esperado es un atracón.

Importan tanto la cantidad y las circunstancias como la experiencia de pérdida de control.

¿Cómo puede manifestarse?

Durante la alimentación
  • Comer mucho más rápidamente de lo normal. Comer hasta sentirse desagradablemente lleno. Comer grandes cantidades de alimentos cuando no se siente hambre físicamente. Comer solo por vergüenza de que los demás vean la cantidad de comida.
Antes y después del atracón

El atracón no ocurre en el vacío. Hay factores emocionales y físicos que lo preceden y lo siguen. Los episodios pueden estar acompañados de experiencias como:

  • Sentirse muy a disgusto con unx mismx. Depresión o tristeza. Gran sentimiento de culpa o angustia.
En los pensamientos y emociones

La vergüenza es una emoción central en el trastorno por atracón. No es raro que la persona intente ocultar lo ocurrido o que evite situaciones sociales donde haya comida. Además, hay una diferencia fundamental entre el pensamiento de "hoy experimenté un episodio de pérdida de control" y el de "yo no tengo control sobre mí mismo".

En la relación con el cuerpx

Suele haber una preocupación significativa por el peso y la forma corporal, acompañada de una percepción negativa del propio cuerpx y sentimientos de angustia al observarse o vestirse.

En la vida cotidiana

Los atracones pueden interferir con el trabajo, los estudios y las relaciones interpersonales. El tiempo y la energía mental que ocupa la comida, el seguimiento de dietas estrictas y la vergüenza pueden limitar la vida social.

El cuerpx también puede dar señales

A nivel físico pueden aparecer molestias digestivas, cambios en los patrones de hambre y saciedad, fatiga y otras consecuencias relacionadas con el tipo de alimentación y el estrés emocional.

No es falta de voluntad

El trastorno por atracón no es falta de voluntad, glotonería o descuido. Es un problema de salud complejo que afecta profundamente la relación que tenemos con nosotrxs mismxs y con nuestro entorno. Es importante acercarse a esta realidad desde la comprensión y no desde el juicio.

Lo que no siempre vemos

Existen muchos motivos por los cuales una persona puede verse inmersa en episodios de atracón. A veces es una respuesta a la restricción alimentaria severa, a veces es una forma de lidiar con emociones intensas y otras veces es una mezcla de múltiples factores biológicos, sociales y psicológicos. Reconocerlo es el primer paso para buscar una recuperación que sea sostenible y respetuosa con el proceso de cada persona.

¿Siento que mi relación con la comida ocurre cada vez más desde el secreto, la pérdida de control o la vergüenza?

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